Para comenzar la reflexión de este domingo será bueno que meditemos las palabras del verso aleluyático:
«Bendito seas,
Padre, Señor de cielo y tierra porque has revelado los secretos del reino a la
gente sencilla».
Es muy importante reconocer la libertad que nos da Dios en nuestra santa religión y cómo, sin dejar de lado la fe, libremente escogeremos la manera de actuar.
- Eclesiástico
Es de destacar cómo
enseña el Eclesiástico que, en nuestra voluntad, unida a la de Dios,
encontraremos la solución al tema que hoy meditamos.
Empieza afirmando,
y debemos fijarnos en esto, que de nuestra voluntad depende cumplir los
mandatos del Señor.
En efecto, ante
nosotros está escoger entre el fuego y el agua; la muerte y la vida… Desde la
libertad tenemos que decidir cómo actuar para hacer lo que Dios quiere; escogiendo
libremente entre las cosas posibles.
Dios ve nuestras
acciones, «no manda pecar al hombre ni deja impunes a los mentirosos».
Si actuamos bien y con responsabilidad tendremos la bendición de Dios.
- Salmo 118
El salmo señala
cómo es una bendición para todos el caminar en la voluntad del Señor. Por eso, dice:
«Dichoso el que con
vida intachable camina en la voluntad del Señor; dichoso el que guardando sus
preceptos lo busca de todo corazón».
Concluye el salmista pidiendo: «Muéstrame, Señor, el camino de tus leyes y lo seguiré puntualmente. Enséñame a cumplir tu voluntad y a guardarla de todo corazón».
- San Pablo
Dice el apóstol a
los corintios que sus enseñanzas no son de este mundo, sino que proceden del
mismo Dios.
La sabiduría de
este mundo conduce al error y al pecado: «Si la sabiduría fuera auténtica nunca
hubieran crucificado al Señor de la gloria».
Nuestra
preocupación como creyentes debe ser seguir las inspiraciones del Santo
Espíritu del Señor ya que «Dios nos lo ha revelado por el Espíritu. El
Espíritu lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios».
Ojalá que siempre, pero con toda libertad, sigamos sus divinas inspiraciones.
- Evangelio
Encontramos en San
Mateo, este domingo, una serie de leyes o principios de moral que siguiéndolos
con libertad conseguiremos la gracia y bendiciones de Dios. Aquí tienes unas
pinceladas para tu reflexión y crecimiento espiritual:
+ «Si no sois
mejores que los escribas y fariseos no entraréis en el reino de los cielos».
+ «Habéis oído
que se dijo a los antiguos: no matarás; y el que mate será procesado. Pero yo
os digo: todo el que esté peleado con su hermano será procesado».
+ «Habéis oído
el mandamiento: no cometerás adulterio; pero yo os digo: el que mira a una
mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior».
+ «Habéis oído
que se dijo a los antiguos: no jurarás en falso y cumplirás tus votos al Señor.
Pues yo os digo: que no juréis en absoluto ni por el cielo que es el trono de
Dios, ni por la tierra que es estrado de sus pies, ni por Jerusalén que es la
ciudad del gran rey. Ni jures por tu cabeza pues no puedes volver blanco o
negro un solo pelo.
A vosotros os basta
decir sí o no. Lo que pasa de ahí viene del maligno».
Ahí tenemos unas
normas y consejos de Jesucristo en este domingo en que hablamos de la libertad a
la hora de cumplir la Ley del Señor.
José Ignacio
Alemany Grau, obispo Redentorista
