28 de diciembre de 2024

LA SAGRADA FAMILIA


En este domingo, que cae dentro de la octava de Navidad, les invito a profundizar este precioso párrafo de San Pablo VI, en 1964, cuando él mismo viajó a Nazaret. Escribió así y lo cita el número 533 del Catecismo Católico:

«Nazaret es la escuela donde empieza a entenderse la vida de Jesús, es la escuela donde se inicia el conocimiento de su Evangelio. [...]. Su primera lección es el silencio. Cómo desearíamos que se renovara y fortaleciera en nosotros el amor al silencio, este admirable e indispensable hábito del espíritu, tan necesario para nosotros. [...] Se nos ofrece además una lección de vida familiar. Que Nazaret nos enseñe el significado de la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera belleza, su carácter sagrado e inviolable. [...]. Finalmente, aquí aprendemos también la lección del trabajo. Nazaret, la casa del "hijo del Artesano": cómo deseamos comprender más en este lugar la austera pero redentora ley del trabajo humano y exaltarla debidamente. [...]. Queremos finalmente saludar desde aquí a todos los trabajadores del mundo y señalarles al gran modelo, al hermano divino (Pablo VI, Homilía en el templo de la Anunciación de la Virgen María en Nazaret (5 de enero de 1964).

  • Eclesiástico

En esta lectura la liturgia nos presenta una serie de bendiciones para la familia:

+ Dios tiene especial aprecio al padre de familia y confirma la autoridad de la madre.

+ Honrar a los padres expía los pecados y acumula tesoros.

+ Honrar a los padres atrae las bendiciones de Dios y dará alegría a la familia.

Será bueno que leas y medites, ojalá en el ambiente familiar, este parrafito tan impresionante del libro del Eclesiástico.

  • Salmo 127

Este salmo promete el fruto del trabajo y la fecundidad de la esposa, comparándola con un olivo fecundo. Termina bendiciendo al hombre que vive del temor del Señor:

«Que el Señor te bendiga desde Sion, que veas la prosperidad de Jerusalén todos los días de tu vida».

  • San Pablo

Te enumero algunas de las características de una familia, según el corazón de Dios, que el apóstol detalla a los colosenses:

+ Sobrellevaos mutuamente y perdonaos.

+ Por encima de todo en vuestras relaciones que reine el amor que es la perfección.

+ Mantened la paz de Cristo para que sea el árbitro en vuestro corazón.

+ El agradecimiento, tan querido de Jesús.

+ La Palabra de Cristo habite entre vosotros; enseñaos unos a otros.

+ También pide que cantemos a Dios dándole gracias con salmos, himnos y cánticos inspirados.

+ Que todo lo que hagamos sea siempre en nombre de Jesús, dando gracias al Padre.

Se trata de un precioso párrafo que debe meditar toda familia que quiera vivir su fe.

  • Verso aleluyático

Pide que la paz de Cristo actúe como árbitro en nuestro corazón. Su Palabra habite en nosotros con toda su riqueza.

  • Evangelio

(Lo tomamos del ciclo C)

San Lucas nos cuenta que al peregrinar Jesús con sus padres se quedó en Jerusalén sin avisarles.

Cuando después de tres días, José y María lo encuentran, el niño muy tranquilo, les dice:

«¿Y por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en la casa de mi Padre?».

De esta manera Jesús nos advierte que por encima de los mismos padres de familia está el Padre Dios y su voluntad.

Les deseo a todos ustedes, queridos amigos, mucha felicidad en su familia y que entre todos reine el amor, la armonía y la paz que nos enseñó la familia de Nazaret.

 

José Ignacio Alemany Grau, obispo Redentorista


21 de diciembre de 2024

BENDITA TÚ Y BENDITO EL FRUTO DE TU VIENTRE - Cuarto Domingo de Adviento

La liturgia tiembla de emoción porque ya se hace realidad la presencia del Mesías, el Hijo de Dios, que se encarna para traernos la salvación.

No es que vuelva a nacer, pero sí es que quiere nacer en cada uno de nosotros hasta el momento en que tengamos un parecido, cada uno de los seres humanos, con nuestro Dios y Redentor.

  • Miqueas

Este profeta anuncia el lugar donde va a nacer el Mesías. Sus palabras crearon una gran expectativa de Israel que mirará hacia un pueblo pequeñito y sin importancia, pero grande por el nacimiento de David y del Mesías esperado:

«Tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel».

Este enviado de Dios «pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor su Dios».

Hacia Belén miraron en el Antiguo Testamento, y seguimos mirando también nosotros, porque ya vemos realizada la profecía de Miqueas.

  • Salmo 79

El salmista invoca al Señor con el título de pastor:

«Pastor de Israel escucha, tú que te sientas sobre querubines resplandece. Despierta tu poder y ven a salvarnos».

Este gran deseo lo realizará Dios a través del Mesías esperado de las naciones.

La fe mesiánica produce este fruto en el corazón del pueblo escogido:

«No nos alejaremos de ti. Danos vida para que invoquemos tu nombre».

Que estas palabras del salmista se hagan realidad en nuestro corazón y brote la fidelidad desde lo más íntimo de nuestro ser.

  •  Carta a los hebreos

Es emocionante la presentación que hace de Jesucristo el autor de esta carta:

«Cuando Cristo entró en el mundo dijo: “Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo. No aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: aquí estoy, oh, Dios, para hacer tu voluntad”».

En estas palabras tenemos el programa de la vida de nuestro Redentor y el programa que cada uno de nosotros debe asumir si realmente deseamos llegar a cumplir nuestra misión como hijos adoptivos de Dios. Así nos lo enseñó Jesús en su oración: «Hágase tu voluntad».

  • Verso aleluyático

En este breve versículo encontramos la actitud de la Virgen, tan semejante a la de Jesús, que se hace también una invitación para cada uno de nosotros.

Que el mismo Dios nos ayude a repetir con María: «Aquí está la esclava del Señor. Hágase en mí según tu palabra».

  • Evangelio

Nos presenta San Lucas la actitud de Santa María cuando por insinuación del ángel creyó que debía ir a ayudar a su prima Isabel, que era anciana y había quedado encinta:

«María se puso en camino y fue a prisa a la montaña, a un pueblo de Judá».

Esas palabras de que «fue a prisa» indican la actitud humilde y obediente de Santa María, que no podía ir sola y corriendo para caminar los kilómetros que la separaban de la casa de Zacarías, sino que tenía que ir al paso de la caravana, ya que hubiera sido imprudente que fuera sola.

Y sucedió que «en cuanto Isabel oyó el saludo de María» hubo un auténtico vendaval del Espíritu Santo: «Saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!».

Movida por el Espíritu Santo Isabel descubre a su prima el misterio que lleva en su seno virginal: «En cuanto tu saludo llegó a mis oídos la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá».

¿Cómo pudo saber Isabel lo que nadie había oído, porque María ni siquiera a su esposo José le había confiado su secreto?

Si nosotros actuamos siguiendo las inspiraciones de Dios, conoceremos cosas admirables, nunca dichas ni conocidas.

¡Feliz Navidad para todos! ¡Que Jesús nazca en nuestros corazones!

 

José Ignacio Alemany Grau, obispo Redentorista

14 de diciembre de 2024

ALEGRÍA POR EL MESÍAS QUE VIENE - Tercer Domingo de Adviento

 

Este tercer domingo de Adviento tradicionalmente se celebra con clima de alegría por la cercanía del Señor.

El domingo se llama «de gaudete», que significa alégrense.

En el fondo, esta alegría está en el Espíritu Santo que nos regala el gozo espiritual reflejado en cada una de las lecturas de este día.

  •  Baruc

El profeta canta la gloria de Dios y la alegría que ella trae a Jerusalén, recordando el sufrimiento pasado del pueblo de Dios en el destierro y cómo ahora su regreso es glorioso:

«¡Alégrate y goza de todo corazón, Jerusalén!».

Y añade: «No temas, Sion. No desfallezcan tus manos. El Señor, tu Dios, está en medio de ti».

No puede haber promesa más maravillosa que esta, que se hará realidad con la llegada del Mesías.

Termina Baruc animando a Jerusalén con estas palabras:

«Dios se goza y se complace en ti. Te ama y se alegra con júbilo como en día de fiesta».

  • Salmo tomado de Isaías 12

Es uno de los cantos más alegres porque canta la alegría de Israel que regresa del destierro:

«¡Gritad jubilosos: qué grande es en medio de ti el Santo de Israel!».

Invita a todos a glorificar al Señor con estas palabras:

«Dad gracias al Señor, invocad su nombre… Proclamad que su nombre es excelso.

Tañed para el Señor que hizo proezas, anunciadlas a toda la tierra».

Esta es la gran alegría que produjo al pueblo de Dios el regreso del destierro a la tierra prometida.

  • San Pablo

El apóstol aprovecha para gritar a los filipenses la alegría de tener a Dios:

«Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres».

Entre las manifestaciones de esta alegría pide San Pablo:

«Que vuestra mesura la conozca todo el mundo… El Señor está cerca».

Teniendo a Dios los filipenses no deben preocuparse por nada, sino más bien dedicarse a la oración, a la súplica y acción de gracias.

Quiere el apóstol que las peticiones de los filipenses lleguen a Dios y produzcan «la paz de Dios que sobrepasa todo juicio y custodiará sus corazones y pensamientos en Cristo Jesús».

Buenos motivos para que nosotros aprendamos también a celebrar el gozo de la cercanía de Jesús, siguiendo los consejos de San Pablo.

  •  Evangelio

Nos presenta al Bautista predicando en el desierto. Se le acercan compungidas multitudes de personas que el evangelista Lucas describe en grupos que preguntan:

«¿Todos en general qué hemos de hacer?».

Y el precursor responde:

«El que tenga dos túnicas que se las reparta con el que no tiene y el que tenga comida que haga lo mismo».

En otro momento, los famosos publicanos, que han ido a bautizarse con Juan, escuchan esta respuesta:

«No exijáis más de lo establecido».

A la pregunta que le hacen los militares, Juan responde:

«No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nadie, sino contentaos con la paga».

Por otra parte, estaba en el ambiente la idea de que Juan podría ser el Mesías. Y él, con la valentía que le caracteriza, contesta:

«Yo os bautizo con agua, pero viene el que puede más que yo… Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego».

Finalmente, Lucas dice que Juan «añadió otras muchas cosas y exhortaba al pueblo y le anunciaba el Evangelio».

Maravillosa lección para nosotros que debemos imitar a Juan Bautista siendo también evangelizadores que preparan el camino del Señor, apoyándonos en la fe que hemos recibido en el bautismo.

 

José Ignacio Alemany Grau, obispo Redentorista

7 de diciembre de 2024

Y EL PRECURSOR SE LLAMABA JUAN Domingo II de Adviento

En este segundo domingo del Adviento, la liturgia presenta al Precursor que va a ser el modelo para todos los bautizados que quieran cumplir el mandato de Jesús: «Anunciad el Evangelio a toda la creación»

  • Baruc

La primera lectura de hoy es del profeta Baruc, poco conocido por muchos de nosotros, pero que tiene un anuncio de mucha esperanza y contiene una gran profecía sobre la llegada de los tiempos mesiánicos.

El profeta, personificando a Jerusalén, la presenta de una manera maravillosa que les invito a meditar:

«Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción y vístete las galas perpetuas de la gloria que Dios te da… Dios te dará un nombre para siempre: paz en la justicia y gloria en la piedad».

A continuación, le dice: «Ponte en pie, Jerusalén, sube a la altura, mira hacia oriente y contempla a tus hijos reunidos… y gozosos invocando a Dios».

Termina el profeta con la hermosa idea que escucharemos en este tiempo de Adviento:

«Dios ha mandado abajarse a todos los montes elevados… Ha mandado llenarse a los barrancos hasta allanar el suelo, para que Israel camine con seguridad guiado por la gloria de Dios».

  • Salmo 125

El salmista glorifica al Señor por la alegría que ha causado la seguridad mesiánica en el pueblo: «El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres».

A continuación, canta la alegría de Sion y la admiración de los gentiles que repetían: «El Señor ha estado grande con ellos».

Y, por su parte, los israelitas también hacían eco:

«El Señor ha estado grande con nosotros».

  • San Pablo

El apóstol comienza con la frase muy hermosa que debemos tener presente para vivirla cada uno de nosotros:

«Siempre que rezo por todos vosotros, lo hago con gran alegría».

Así recuerda a los filipenses que han sido buenos colaboradores del Evangelio, según las enseñanzas de San Pablo.

Luego, hace esta bella oración:

«Que vuestro amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores».

También nosotros, con el apóstol, «nos deseamos mutuamente la gracia de llegar al día de Cristo, limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús y todo para gloria y alabanza de Dios Padre».

  • Verso aleluyático

La liturgia no puede olvidar que estamos en Adviento; por eso, la gran invitación que toma del Evangelio de San Lucas:

«Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos».

Con este anuncio busca que los pueblos puedan contemplar la salvación de Dios en su Hijo, Verbo encarnado.

  • Evangelio

El párrafo del Evangelio de San Lucas nos presenta el ambiente político de Israel en el momento en que Juan, Precursor de Jesucristo e hijo de Zacarías, comienza a predicar en el desierto. El anuncio de Juan bautista es un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.

Como una justificación de esta presencia del Bautista, San Lucas nos recuerda estas palabras de Isaías:

«Una voz grita en el desierto: “¡Preparad el camino de Señor y allanad sus senderos! ¡Elévense los valles, desciendan los montes y colinas, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale! ¡Todos verán la salvación de Dios!”».

De esta manera, amigos, empezó la evangelización que traía Jesús y Juan, el valiente Precursor, fue anunciándolo, hasta que el martirio confirmó la valentía de su anuncio.

Pienso que, cada uno de nosotros, con la fuerza recibida en el bautismo, debemos anunciar valientemente a Jesús en medio de este mundo que desconoce tantas veces a nuestro Dios.

***

 

En este día, 8 de diciembre, que la liturgia celebra la Solemnidad de la INMACULADA CONCEPCIÓN, pidamos la intercesión de Santa María; en primer lugar, por todos los niños que hoy hacen la primera comunión, según una bella tradición. En segundo lugar, pidamos a la Inmaculada, a través del Adviento, que nos lleve a un encuentro profundo y santificador con su Hijo Jesús.

 

José Ignacio Alemany Grau, obispo Redentorista